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CRÍTICA

El Festival Perelada celebra la Pascua con un Caldara inédito y la maestría de William Christie

5/4/2026 |

 

https://www.operaactual.com/critica/el-festival-perelada-celebra-la-pascua-con-un-oratorio-inedito-de-caldara/

Caldara: CRISTO CONDANNATO. Couperin: LEÇONS DE TÉNÈBRES

Edición de Pascua

Cristo condannato, de Antonio Caldara. Ana Quintans, Maite Beaumont, Montserrat Seró, Josep-Ramon Olivé, Nicolas Brooymans. Vespres d’Arnadí. Cor Francesc Valls. Dirección: Dani Espasa. Iglesia del Carme, 2 de abril de 2026. / Leçons de Ténèbres, de François Couperin. Lucía Martín-Cartón, Rachel Redmond. Les Arts Florissants. Dirección: William Christie. Les Arts Florissant. Iglesia del Carme, 3 de abril de 2026.

La cuarta edición de Pascua del Festival Perelada se inauguró con una excelente interpretación a cargo del conjunto Vespres d’Arnadí, dirigido por Dani Espasa, del oratorio Cristo condannato de Antonio Caldara, estrenado en 1717 en la capilla imperial de Viena y sin constancia de interpretaciones completas modernas en España. La recuperación de esta rareza demuestra la voluntad expresa del certamen, que en ediciones anteriores ya había recuperado oratorios de Alessandro Scarlatti, Alessandro Stradella y Johann Adolf Hasse, siempre con la complicidad de la formación catalana, de restituir repertorios relegados por la historia y devolverlos al escenario mediante un trabajo interpretativo informado y consciente.

La escritura de Caldara, figura esencial del barroco tardío europeo, despliega aquí un discurso dramático interesante, situando la acción en el episodio del juicio de Cristo ante Pilato, para explorar, más allá de la narración bíblica de la Pasión, la culpa y la fragilidad de la justicia humana cuando se enfrenta a la presión del poder y de la multitud. Ciertamente, la partitura no tiene el impacto, la elaboración y la exuberancia de las obras sacras por antonomasia de Bach o Händel, pero sí que dispone de pasajes de gran belleza, con arias inspiradas, dúos bien orquestados y apariciones del coro muy poderosas.

La lectura de Dani Espasa captó con inteligencia todas las virtudes de la pieza: dirigiendo desde el clave, optó por una aproximación que evitó cualquier la teatralidad excesiva, favoreciendo en cambio la claridad estructural y la respiración interna del discurso. Con una sonoridad ágil y precisa, Vespres d’Arnadí trazó, durante las dos horas de duración del oratorio, un flujo musical cohesionado y transparente entre las secciones más recitativas y los episodios de mayor impulso y dramatismo. La participación del Cor Francesc Vallas, dirigido por Pere Lluís Biosca, en su papel de turba exaltada o de coro celestial, aportó a la vez tensión y alivio a la trama.

Sobre estos cimientos relucieron los cinco solistas de la noche, interpretando a los personajes (y conceptos) de las sagradas escrituras. Resultó fundamental la presencia de Ana Quintans como L’Anima Compunta, figura que concentra la dimensión espiritual de la obra, que exhibió una voz bellísima, delicada y pulcra, con una musicalidad exquisita, protagonista de los momentos más luminosos del oratorio. A su lado, la mezzosoprano Maite Beaumont asumió el papel de Il Sacro Testo con una autoridad serena, proyectando con claridad la función de conciencia narrativa que el personaje desempeña, dando entidad a cada una de las palabras del texto. Completó el trío de voces femeninas la soprano Montserrat Seró, Premio ÓPERA ACTUAL 2025, que, en su breve pero significativo papel de la esposa de Pilato, vibró con un timbre dúctil y radiante, impulsado por un gusto en el fraseo espléndido y por una expresividad finísima.

Finalmente, en los papeles masculinos, el bajo Nicolas Brooymans delineó un Pilato complejo, con autoridad, energía y presencia escénica, mientras que el barítono Josep-Ramon Olivé aportó ímpetu y relieve al papel de Capo Popolo, encarnación de la voluntad colectiva que empuja el drama hacia su desenlace. Su intervención, particularmente exigente, con pasajes de una velocidad endiablada y un rango de registro amplísimo, destacó por la intensidad y la versatilidad delante del atril.

Las tinieblas de Couperin en el homenaje de William Christie
Ala noche siguiente, Viernes Santo, la iglesia del Carme se convirtió en un espacio de liturgia con una interpretación preciosa de las Leçons de Ténèbres de François Couperin a cargo de William Christie y un trío de cuerda de Les Arts Florissants. El maestro dirigió desde el órgano con claridad y equilibrio su aproximación al repertorio francés del Grand Siècle, sosteniendo cada pieza sobre un acompañamiento instrumental depurado y sereno. Así, la lectura de Christie rehuyó la espectacularidad del artificio y el drama para privilegiar una atmósfera íntima, casi contemplativa, que permitió apreciar la arquitectura delicadísima de estas páginas destinadas originalmente a los oficios nocturnos de Semana Santa.

Las dos primeras lecciones, confiadas respectivamente a las sopranos Lucía Martín-Cartón y Rachel Redmond, se desenvolvieron con una línea vocal flexible y luminosa, mientras que la tercera, concebida por Couperin como un dúo, fue el momento de mayor densidad emocional de la velada, con pasajes de gran belleza y delicadeza. Martín-Cartón, durante todo el concierto, exhibió una línea de canto clara y redondeada, colmando la resonancia de la iglesia con una emisión radiante y desplegando las largas vocalizaciones de Couperin con naturalidad y precisión expresiva. Igual que Redmond, que, en su debut en Peralada, mostró un timbre delicado y muy bien enfocado, con un fraseo cuidado que destacó por la elegancia en la ornamentación y por una atención constante al sentido del texto.

 

Al final del concierto, el Festival Perelada, de la mano de su director, Oriol Aguilà, e Isabel Suqué, presidenta de la Fundación que organiza el Festival, entregó al maestro Christie, a sus 81 años, la Medalla de Honor del certamen en reconocimiento por su trayectoria y por su papel decisivo en la recuperación del repertorio barroco.

Antes de la interpretación de la obra de Couperin, la noche empezó en el claustro del Castillocon La luz del lobo no pesa, una instalación performativa de Aurora Bauzà y Pere Jou junto al Cor Bruckner Barcelona dirigido por Júlia Sesé, que transformó el espacio en un entorno inmersivo de luz y resonancias vocales, donde la música coral dialogaba con la electrónica y la arquitectura del lugar. 


Aniol COSTA-PAU
Ópera Actual

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